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Política y sociedad

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¿Por qué somos así?

Estamos hechos de materia, pero también de sentimiento. La materia nos hace ser altos o bajos; rubios, morenos o pelirrojos; nos parecemos al padre, a la madre o a la abuela (siempre a las dos abuelas); hasta somos igual que un tío al que no conocemos. Pero también somos sentimientos: nos gusta un equipo de fútbol porque sí, vibramos con el baloncesto o con una música determinada; nos gustan las patatas o no nos gustan y nos emocionamos con las situaciones más tontas o más listas.

También hay estereotipos y, dicen, que los castellanos son serios, los leoneses poco habladores; que los gallegos contestan siempre con preguntas; los andaluces son graciosos; los catalanes agarrados y los aragoneses cabezotas. No sé si los estereotipos tienen una base científica, pero es cierto que:

  1. El abuelo Jesús era un tipo serio y erea castellano-manchego.
  2. Un jubilado palentino me enseñó la preciosa iglesia de Santa María de Mave y en la hora que duró la visita me dijo (tres veces, eso sí), -considere- para responder a todas mis preguntas,
  3. La expresión responder a la gallega se aplica a quien contesta a una pregunta con otra pregunta.
  4. Andalucía es la mayor Comunidad Autónoma de España y hay todo tipo de gente, pero lo cierto es que las murgas del carnaval de Cádiz son muy graciosas y los chistes de Lepe son increíbles, sobre todo si quien los cuenta es uno de Lepe que se ríe de sí mismo.
  5. Todavía estoy esperando a que mi amigo Joan diga: pago esta ronda (la paga, pero no lo dice, como si le supusiera un cargo de conciencia).
  6. Y, bueno, seguramente que los aragoneses no somos cabezudos, pero no hay como decir que no cabemos en una cabina de teléfono para que nos metamos  treinta y ocho coma cinco.

Así que somos como somos porque nos hacen la materia, el sentimiento y el ambiente en el que vivimos.

Un gran poeta español, Miguel Hernández, intentó definir a los españoles. Vamos a leer y a escuchar su Vientos del pueblo me llevan y después hablamos.

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